La Tierra en transición – 3

La regeneración

El acto del perdón, la voluntad de encontrar solución. La geometría de la rosa representa un movimiento de transformación y transmutación de información. La activación de la rosa es una potente liberación de la carga del pasado, el cuerpo de dolor anclado en nuestro plano físico o 3ª dimensión. La rosa propone un movimiento atractor hacia el siguiente estadio, el 4ª plano o nivel de comprensión: tu eres yo. La rosa se ha plegado y desplegado, el temor ahuyentado, es un movimiento de succión y expulsión sincronizado del material enquistado en nuestro corazón.

(Dibujo III) La Tierra asume un nuevo estado, se da la sanación mediante la combinación del Rayo Blanco y el Rojo en forma de cuatro rosas que transforman la información. La suma de estos dos Rayos  formará el Rosa, el amor sin condición.

 

Durante el proceso de dibujar se da una evolución, las energías que delineo van cambiando, van mutando a medida que avanzo en su realización.  Dibujar es una puja continúa,  y el orden en el que aparecen los colores es de vital importancia para el resultado final. Los rayos de color llegan individualmente, uno tras otro. Cuando un color ha a terminado su función se retira, ya no vuelve, y llega otro. Así, cada nuevo color es dispuesto al lado o encima del anterior, de modo que la imagen inicial puede llegar a transformare por completo o, lo que es lo mismo, un dibujo es el resultado de la suma de muchos dibujos.

Eso me ocurre siempre y en todos los dibujos canalizados, no son estáticos, las imágenes se suceden una tras otra ante mis ojos sin poder frenar las sucesivas etapas que acontecen debido al poder que ejercen en mi ser y en el papel las frecuencias de color. A veces el nuevo color oculta por completo el anterior, y eso es lo que ocurrió en este dibujo.

Después de dibujar el núcleo Blanco llegó el Rojo y la formación de las cuatro rosas en el perímetro circular de la Tierra. Estas rosas atrajeron o activaron el núcleo y es cuando reciben el rayo Blanco en su interior. La conexión desde la periferia (Rojo) o segunda dimensión con el núcleo (Blanco) o primera dimensión provoca la aparición del Violeta y el Dorado, y finalmente el Blanco surge desde el interior de la Tierra a borbotones hasta incidir en todos los seres vivientes representados en el borde o perímetro de la Tierra mediante el Rojo con destellos Verde, Dorado y Violeta.

 

Detalles del Dibujo III

Activado por la banda de fotones (observa el trazo Lila que ya aparecía en el Dibujo I), el núcleo Cristalino de la Tierra (un Círculo Blanco o célula-madre) pulsa más y más fuerte su frecuencia original, y atrae al rayo Violeta o Magenta Oscuro para elevar aún más esta frecuencia primigenia y expandirla hacia la totalidad viva del planeta. Se torna violeta y acepta e intercepta, con su tracción magnética, al Dorado cobrizo que aumenta su facultad de intercomunicación con sus capas más etéreas evolución. El Dorado está hecho del amor que el humano proyecta hacia su interior, o sea introyecta para que la Tierra pueda eyacular o enviar hacia la corteza su información de pureza, de sanación. Luz Negra (aquí en blanco) en formación y en colaboración con los seres que poblamos la Tierra en transición. Es una auto-inseminación.

Las cuatro rosas hacen su aparición. Su formación se produce por la rotación de dos calidades opuestas que se reconocen mutuamente: la Blanca o etérea, masculina, y la Roja o materia, femenina. De ese encuentro y reconciliación de los dos aspectos básicos de la creación nacerá el Rosa de la no-condición, la compasión, la frecuencia más elevada de la fuerza de nuestro corazón.

(Detalle del Dibujo III) La rosa es la geometría más poderosa, es un mecanismo que reposa en el corazón o singularidad de toda cosa.

La geometría de una rosa se forma a partir de un doble cuadrado. Cada uno gira en un sentido opuesto creando una doble espiral, una dextrógira y otra centrípeta. Este movimiento energético de doble rotación de cuatro aspectos o del cuadrado que representa el plano terrenal, configurado por nuestras limitaciones, miedos y errores, nos permite viajar hacia hacia dentro o en una dimensión más elevada. Nos permite dirigirnos hacia nuestro interior y localizar la información del origen de la creación, del nacimiento, y entrar en contacto con nuestra inocencia inicial e iniciática, con nuestra principal fuerza. Recuperamos la memoria de nuestro potencial humano más allá de sentirnos separados o sujetos únicamente al error humano y activamos la sabiduría interna que habíamos olvidado al bajar a este plano y nacer como ser humano. Intuimos que todo está inter-comunicado y más allá de uno hay algo mayor que suma. Una de las espirales significa esta fuerza, esta pureza, y la otra espiral con la que choca representa la memoria adquirida. El encuentro de las dos espirales tritura, deshace y recompone las tramas energéticas dolidas y enfermas.

Mediante el sentimiento y en consentimiento del error de pensarnos uno mejor que otro, decidimos soltarlo o perdonánoslo. El otro soy yo, así sanamos, nos casamos con la parte que ignoramos, que relegamos a nuestro inconsciente y, por tanto, estuvimos proyectándolo al exterior, al otro.  Ahora afirmamos nuestro propio don, es una decisión: yo soy el creador.

(Detalle del Dibujo III). Un ser humano, situado en el perímetro de les esfera terrestre, recibe la luz Negra procedente del núcleo cristalino de la Tierra que, junto al Rayo Violeta, regenera su trama celular o matérica.
(Detalle del Dibujo III). Un humano, una gacela a su izquierda, formas vivas del planeta que regeneran. La combinación de fuerzas o rayos permite la producción del Dorado que al imantarse atrae al Verde que representa aquello sanado (aquí en el vientre de ese ser que levanta sus brazos al aire y genera una columna de luz dorada y violeta hacia lo alto.

Seres vivos reconciliados, todos sumamos, animales, plantas, lagos! Cuantos estragos! Fuimos avisados! Gracias al trabajo de unos cuantos nos realizamos que todos contamos. A un nivel cuántico, los patrones aparecen aquí regenerados, no somos los amos. Nos reorganizamos, bajamos unos cuantos peldaños para asistir a los ancianos, es decir, las fuerzas terrenas a través de las cuales nos regeneramos, los elementales, los cristales, los lugares sagrados son recuperados… la ampliación de conciencia se da y se está preparando ya el siguiente espacio, el salto del 4º al 5ª plano, que aunque ya lo experimentamos aisladamente ciertos humanos, se dará cuando nos sintamos agrupados y emparejados. La mutación (o androginato) requerida debido al proceso de extinción de las actuales formas de vida se está gestando, de momento, nuestro medio está sanando y colectivizando.

 

no és permesa la reproducció de les imatges i textes sense el meu permis // no está permitida la reproducción de las imágenes y texto sin mi permiso