quién soy, qué hago y adónde voy?

Mi obra se articula en torno al fenómeno lumínico y sigo enfocada en este fenómeno perceptivo -que en su aspecto físico penetra el psíquico- aunque ahora vea con los ojos cerrados y escuche voces fluir desde otras dimensiones. Vivo un cambio de paradigma cuando decido trabajar con la luz solar y expandir mis actividades al estudio del cuerpo sutil que conforma toda entidad viva en nuestro planeta. Lo hago mediante la línea y el color, la palabra, estudio el agua y su cinética, usando mi propio cuerpo como antena y anclaje de un nuevo lenguaje capaz de mediar entre los diversos estratos de nuestra realidad.

Nacen las pautas de un nuevo cuerpo de trabajo a partir del momento en que practico la visión interna o remota, la clarividencia, así como la escucha en clariaudiencia, herramientas que dirigen mi práctica artística hacia una dimensión sanadora de personas y espacios -tomad estos términos en toda su amplitud de frecuencia, es decir, considerad el arco que va de la materia hasta la ligereza de los mundos sutiles, con los que me encuentro co-creando y estableciendo nuevas líneas y contextos de trabajo, en solitario y en comunidad.

Mi propósito en el arte ha sido sanar miedos que de antiguo asolan la humanidad. La luz y la sombra han sido los extremos de un camino que conduce al ser a la dualidad. Para hacer visible la luz y sus recorridos en el espacio mediante la luz artifical tuve que trabajar en la oscuridad, lo que me llevó a estudiar el mundo de la sombra humana y a comprender mi práctica artística como una vía de autoconocimiento.

Los residuos, la limpieza, la enfermedad, la herencia materna o las relaciones de poder fueron recreados bajo los rayos de luz artificial en numerosas performances, series fotográficas e instalaciones concebidas como dispositivos que incorporaban los mecanismos de obtención y proyección de las imágenes virtuales que irremediablemente han inundado y alterado el flujo de nuestra percepción.

Los escenarios cotidianos desplegaban sus sombras por las paredes desnudas de las salas expositivas, ordenaban así su disposición aparentemente azarosa para contarnos que lo que vemos es, en parte, fruto de lo que proyectamos desde nuestro imaginario. Lo hacía desenmascarando el truco, poniendo al alcance del público los mecanismos que usalmente se ocultan para crear la magia del encuentro efímero del objeto con su sombra, con su doble, con la teconología. Rescataba así nuestra capacidad de asombro, revelando nuestras oscuridades, nuestras vivencias fragmentadas, los teatros que nuestra memoria crea en el inconsciente colectivo, creadores de la ilusión de una supuesta separación entre nuestro cuerpo y nuestra mente. El espectador era un objeto más actuando dentro de mis que así borraban las fronteras entre la luz vibrante y la materia inanimada, entre la vida y el arte, y en sus fisuras, en sus heridas abiertas, darle a comprender que el arte es experiencia y el artista un mediador de ésta.

por una mística activista

Ahora trabajo a plena luz del día y atrás quedan los focos y las penumbras de los museos; ahora trabajo con las aguas del planeta herederas de los mensajes que guardé dentro de los envases de productos de limpieza, me permito dialogar con sus suciedades, denunciar sus penas. Ahora hablo con las especies animales, los vegetales, las memorias de los lugares en esta y otras líneas temporales. Quiero poner a disposición de la comunidad herramientas que nos ayuden a recordar nuestro sentido de pertenencia, nuestra inter-dependencia, devolviéndole al concepto de economía su registro original, la reciprocidad, y participar del rescate de nuestra innata habilidad creadora y por tanto sanadora.

Despido una antigua manera de hacer y entender el mundo para abrir un nuevo ciclo que retome mi impulso inicial: la necesidad de devolver al arte visual su potencial sanador y propiciatorio de nuevas realidades. Reivindico la práctica de la mediumnidad que considero parte del potencial humano en evolución, que colabora en la labor de desprogramación de aquellas herencias que ‘nos actuan’, que siguen vivas en nuestro inconsciente y limitan nuestra conexión con la matrix con la que formamos un solo cuerpo. Así, la toxicidad en el medio natural se correspondería a la toxicidad psíquica que nos desvirtua, ambas estan unidas.

Me encuentro sembrando para una nueva humanidad con la que estoy comprometida desde el día que admití mi rol de mediadora y facilitadora de nuevos códigos que nos conectan con nuestros orígenes y con el más allá, pues es yendo atrás que veo claro hacia dónde ir. Para establecer una posible filiación de mi labor voy al rescate de la memoria de prácticas y saberes ancestrales que despierten y nutran el aspecto femenino del ser: artistas, mediums, sibilas, magas o brujas, hombres y mujeres históricamente negadas o manipuladas, y contribuir a alcanzar el equilibrio perdido entre las dos caras del ser (masculina y femenina) y sanar, de este modo, una desigualdad interna que nos ha llevado a muchos retos a escala individual y planetaria.

Mi viaje hacia las raíces de la imagen me lleva al estudio de sus códigos vibratorios y su repercusión en la salud, a una nueva visión del color y la geometría que incorpora su aspecto energético y anímico. Me muevo dentro de varias familias humanas creando puentes con otras áreas de conocimiento, entre varios lenguajes. Encrucijadas que me dejan preñada de obras que a veces se sienten huérfanas, pues difícilmente encajo en una etiqueta… artista? canalizadora? sanadora? escritora? poeta? chamana? visionaria? artesana? curadora? actora? … tal vez curatriz, o curactriz?…corresponsal del matriz!

 

Soy roble. Autoretrato 2017 8 min, catalá sense subtítols

bio

Nascuda el 1963 a Vilafranca del Penedès, va viure a Holanda i Alemanya mentre representava al nostre país en nombroses biennals internacionals durant la dècada dels ‘90, sent encara una desconeguda al nostre país. L’impacte de la seva retrospectiva que li va dedicar la Fundació Antoni Tàpies (Barcelona) i Witte de With (Rotterdam) en 2001 li va procurar el Premi Nacional que atorga la Generalitat a Catalunya. Més recentment la seva individual al Museu Reina Sofía (2009) la va situar com a pionera i figura generatriu d’una manera de fer que recorre transversalment tots els mitjans.

Amb les seves instal·lacions lumíniques i la seva capacitat d’escenificació mitjançant objectes quotidians, i l’ús de la tecnologia, genera espais psicològics que desvetllen l’ombres del nostre imaginari col·lectiu des d’una actitud polític-personal crítica respecte a qüestions de gènere, producció i context expositiu.

www.rtve.es/alacarta/videos/metropolis/metropolis-eulalia-valldosera/521110/

El 2007  comença el seu entrenament en el camí místic andí amb el que ha estructurat i desvetllat la seva capacitat mediúmnica que ofereix i aplica al territori artístic, per tal de ‘resituar-lo en el lloc que sempre li ha correspost, com a gestor d’un llenguatge propiciatori i visionari d’un món on hem vingut a co-crear’.

Les seves darreres recerques Eulalia Valldosera són un punt d’inflexió en la seva carrera, proposant l’assemblatge entre la seva habilitat com sanadora i/o canalitzadora i el seu treball artístic. D’una banda els tallers en els quals inicia als seus participants en el maneig del cos energètic en combinació amb les seves habituals eines com a artista mitjançant la llum, el llenguatge del cos i la instal·lació objectual a l’espai. Per un altre, les seves obres-assaig com a Economia de l’atzar diví (2013) en la Fundació Miró, o Aigua informada en Halfhouse (Barcelona), són el precedent de la seva nova aposta: Economia de la visió, una sèrie de lectures amb les quals sana espais en vies de canvi.

Darrerament ha treballat en una sèrie d’instal·lacions sobre el canvi climàtic on l’aigua i els plàstics són el material metafòric i literal del seu treball  on la llum solar és protagonista. L’herència tòxica i la seva petjada corporal i anímica, heretada d’un passat irresolt, és el tema de Pàstic Mantra, cant sanador per les aigues i l’ïlla de Capri (Nàpols, 2016)  on posa en pràctica el nou lema amb la que ella es defineix: la ‘mística activista’, fent un treball que incideix localment -recupera la figura de la Sibil.la Cumana- i que parla del fet universal de la contaminació psíquica del nostre inconscient, fet que afecta a l’estat insalubre de les aigues del planeta.