me & we

CAST

quién soy, qué hago y a dónde voy?

Mi obra se ha articulado en torno al hecho lumínico y sigo enfocada en este fenómeno, que en su aspecto físico penetra al psíquico, aunque ahora vea con los ojos cerrados. Hacer visible la luz me abocó inicialmente al mundo inabarcable de la sombra humana. Los residuos, la limpieza, la herencia materna o las relaciones de poder eran expuestos bajo los rayos de luz artificial para extraer las lecciones escondidas bajo capas de miedo y vergüenza. Habiendo trabajado con todos los formatos imaginables, vivo un cambio de paradigma cuando decido trabajar con la luz solar.

ahora :

Mi propósito en el arte es sanar miedos que de antiguo asolan la humanidad. La proyección de luces hizo necesaria la oscuridady en ella he cultivado una vía de autoconocimiento preciosa que he compartido con los círculos reconocidos de las artes visuales. Ahora es diferente, a mi alrededor se dibujaron las pautas de un bebé que ha nacido a partir del momento en que me he puesto a canalizar. Con la visión interna o clarividencia, así como con la palabra escrita y dialogada o clariaudiencia, acompaño mi práctica artística y sanadora de personas y espacios -tomad estos términos en toda su amplitud de frecuencia, es decir, el arco que va de la materia hasta la ligereza de los mundos sutiles, por decirlo de algún modo-, por lo que me considero co-autora de un nuevo lenguaje que apenas está emergiendo y es alimentado, entre otras fuentes, por el amor incondicional. Es todo un reto afirmar esta cuestión de la mediumnidad en un mundo que todavía se encuentra atrapado en la densidad de pensarnos autores o directores de una vida que nos habita y que tiene muchos colores y dimensiones.

Estoy despidiendo una antigua manera de hacer y entender el mundo, y lo hago desde mi conexión con el todo y mirando hacia adentro, como siempre hice, para encontrar la respuesta a las preguntas más punzantes y para dar salida a un don que no puedo ocultar más. Ahora practico la mediumnidad en varias esferas de mi actividad como artista que he sido y soy aún, sólo que ahora no soy yo exactamente quién habla. Simplemente recibo la visión de las imágenes y textos, de las actividades y proyectos que estoy realizando, en solitario o colaborando. Me encuentro sembrando para una nueva humanidad con la que estoy comprometida desde el día que admití mi rol de mediadora y facilitadora de un nuevo lenguaje que nos conecta con nuestros orígenes y el más allá. Pues es yendo atrás que veo claro hacia dónde ir, ya somos muchos los que estamos trabajando en la tarea de romper esquemas e investigar para aportar soluciones a los problemas que la humanidad ha creado al planeta y en sus relaciones con el otro en su verosimilitud.

Mi identidad ha implosionado y a su vez multiplicado, así como los lenguajes que practico. Inicialmente el dibujo y la escritura quedaban a la sombra de la obra artística con la que me interrogaba sobre la autonomia del objeto y su performatividad en un contexto de productividad. Que todo está vivo y está sujeto a la economía, o sea, al principio de la reciprocidad, me queda claro desde que las cosas mismas me hablan.

Las obras que llevo a cabo son dictadas por mi supraconsciente, o por entidades o formas pensamiento -ahora no haremos teoría-, el caso es que mantengo una conexión con la Matrix que a todos nos amamanta. Es este cuerpo común, cosmos incluido, lo que nos permite a tantos la obtenención de información para poder trascender los niveles más pobres que han cultivado los hombres durante siglos, programaciones que ‘nos actúan’ a nivel inconsciente. Hemos ignorado el conocimiento innato que llevamos y despreciado a las mujeres y su saber ancestral que ahora estamos en vías de recuperar, para alcanzar así el equilibrio perdido entre las dos caras del ser (masculina y femenina). Sanamos de este modo una desigualdad interna que ha llevado a muchos retos, pues el sufrimiento humano parece en aumento, mientras las artes miran hacia otro lado o simplemente reproducen el drama eternamente. Damos la espalda a la capacidad propiciatoria con la cual las artes visuales, la palabra o la gestualidad podrían co-crear un estado armónico del ser, ser puente hacia otras áreas del conocimiento como la ciencia o el arte de la sanación desde la perspectiva energética, que sumergido está todavía en nuestra sociedad y reclama un lugar y un cambio de mentalidad que permita recuperar nuestro lugar y nuestra sanidad.

Una multitud de voces, como la del Delfín, me dibujan y escriben. Trabajo con y para el Agua. Vivo acciones donde se me oye hablar en voz de otro, lo hago en talleres participativos a puerta cerrada, en vídeos y textos que distribuyo en las redes. Estudio los códigos vibratorios, las raíces de la imagen, en un tratado sobre el color y la geometría aún inédito. Me muevo dentro de varias familias humanas y de otras que resuenan con ellas, entre varios lenguajes. Encrucijadas que me dejan preñada de frutos que espero sirvan, aunque a veces se sientan huérfanos, pues no encajo en una etiqueta que defina lo que me ocupa ahora … artista? canalizadora? sanadora? escritora? poeta? chamana? visionaria? artesana? curadora? actora? … casi lo tengo, tal vez sea curatriz, o curactriz… una corresponsal del matriz!

antes :

La luz y la sombra han sido los extremos de un camino que lleva al ser a la dualidad. Los he representado en diversidad de espacios, utilizando mi cuerpo y los objetos cotidianos, con el fin de estudiar y señalar cómo percibimos lo que vemos cada día bajo los rayos de una luz dirigida intencionalmente. He situado estratégicamente los objetos en el espacio vacío que ocupa el espectador, en el centro de una narración que se va creando con su observación, uniendo los fragmentos en un todo y saboreando el encuentro casual de los hechos que se presentan ante él. Éstos le inducían a crear aquellas formas que, de hecho, radican en su propio inconsciente. Interpelé al imaginario colectivo a fin de poderlo cambiar y haciéndolo emerger, para señalar lo que ya no nos sirve y poner letra a las preguntas que el individuo se hace sobre su indentidad y su lugar en la sociedad y sus espacios vividos.

La práctica solitària en mi estudio en contraste con las negociaciones interesadas en territorio colectivo, han favorecido en mayor o menor medida mi productividad, o mi lugar en el mercado, pero sobre todo han frenado el logro de mi mensaje sobre el carácter efímero del arte. La distancia insalvable entre los espacios expositivos y los públicos me han hecho desconfiar a menudo de los contextos que he cultivado, lo que me ha llevado un tiempo de silencio para tomar distancia de lo que llevo hecho hasta hoy.

Hay una frase que quema entre mis dedos y que pronuncié demasiado temprano, por lo que fue menospreciada, por miedo a no caer en una rama muerta del árbol reconocido del arte en mayúscula. El arte visual tiene un potencial sanador, los artistas somos agentes creadores de visión, de herramientas para nuestra re-codificación, sin las cuales no hay auténtica creación -madre de la sanación- en ningun ámbito humano. Algunos lo conocen y practican pero todavía no son la mayoría. Siempre he creído en este enunciado que ahora retomo con conocimiento de causa, pues estoy experimentando en mí, y los que se acercan a mis talleres, la funcionalidad intrínseca de la práctica artística. En un momento que parece todo perdido, en que nuestra civilización se mira el ombligo, mientras la barca humana se hunde bajo los dictámenes de un mercado que ignora el intercambio precioso que supone el poner en manos del espectador las herramientas que le pueden llevar a hacerse visible, y participar activamente por un mundo mejor:

creo en el poder sanador del arte y en la invisibilidad de aquellos actos que más cuentan en esta vida.

CAT

qui sóc, què faig i a on vaig?                                                                                       

La meva obra s’ha articulat entorn del fet lumínic i continuo enfocada en aquest fenòmen, que des del seu aspecte físic penetra el psíquic, tot i que ara hi veig amb els ulls closos. Fer visible la llum m’ abocà inicialment al món inabastable de l’ombra humana. Els residus, la neteja, l’herència materna o les relacions de poder eren exposats sota els raigs de llum artificial per extreure’n les lliçons amagades sota capes de por i vergonya. Havent treballat amb tots els formats imaginables, visc un canvi de paradigma quan decideixo treballar amb la llum solar.

ara :

El meu propòsit en l’art és sanar pors que des d’antic assolen la humanitat. La projecció de llums feia necessària la fosca i amb ella he cultivat una via d’autoconeixemnt preciosa que he compartit amb els cercles reconeguts de les arts visuals. Ara és diferent, i al meu derredor s’han dibuixat les pautes d’un nadó que he parit a partir del moment que m’he posat a canalitzar. Amb la visió interna o clarividència, així com amb la paraula escrita i dialogada o clariaudiència, acompanyo la meva pràctica artística i sanadora de persones i espais –agafeu aquests termes amb tota la seva amplitud de freqüència, és a dir, l’arc que va de la matèria fins a tocar la lleugeresa dels mons subtils, per dir-ho d’algun mode-, pel que em considero co-autora d’un nou llenguatge que tot just està emergent i és alimentat, entre altres fonts, per l’amor incondicional. És tot un repte afirmar aquesta qüestió de la mediumnitat en un món que encara es troba atrapat en la densitat de pensar-nos autors o directors d’una vida que ens habita i que té molts colors i dimensions.

Estic acomiadant una antiga manera de fer i entendre el món, i ho faig des de la meva connexió amb el tot i mirant endins, com sempre he fet, per trovar la resposta a les preguntes més punyents i per trovar sortida a un do que no puc amagar més. Ara practico la mediumnitat en vàries esferes de la meva activitat com artista que he estat i sóc encara, sols que no sóc jo exactament qui parla. Simplement rebo la visió de les imatges i textes, de les activitats i projectes que estic realitzant, en solitari o col.laborant. Em trovo sembrant per una nova humanitat amb la que estic compromesa des del dia que vaig admetre el meu rol de mediadora i facilitadora d’un nou llenguatge que ens connecta amb els nostres orígens i el més enllà. Doncs és anant enrera que veig clar cap on he d’anar, ja som molts els que estem treballant en la tasca de trencar esquemes i investigar per aportar sol.lucions als problemes que la humanitat ha creat al planeta i en les seves relacions amb l’altre versemblant.

La meva identidad ha implosionat i al mateix temps s’ha anat multiplicant així com ho han fet els llenguatges que practico. Inicialment el dibuix i l’escriptura quedaven a l’ombra de l’obra artística amb la que m’ interrogava sobre l’autonomia de l’objecte i la seva performativitat en un contexte de productivitat. Que tot és viu i està subjecte a l’economia, o sigui, al principi de la reciprocitat, em queda clar des que les coses mateixes em parlen

Les obres que duc a terme són dictades pel meu supraconscient, o per entitats o formes pensament -ara no farem teoria-, el cas és que mantinc una connexió amb la màtrix d’on tots ens alletem. És aquest cos comú, cosmos inclòs, el que ens permet a tants d’obtenir la informació per poder trascendir els nivells més pobres que han conreat els homes durant segles, programacions que ‘ens actuen’ a nivell inconscient. Hem ignorat el coneixement innat que portem i menyspreat a les dones i el seu saber ancestral que ara estem en vies de recuperar, per tal d’assolir l’equilibri perdut entre les dues cares del ser (masculina i femenina). Sanem d’aquesta manera una desigualtat interna que ha portat molts reptes, doncs el sofriment humà sembla en augment, mentre les arts miren cap una altra banda o simplement reprodueixen el drama eternament. Donem l’esquena a la capacitat propiciatòria amb la qual les arts visuals, la paraula o la gestualitat podrien co-crear un estat harmònic de l’ésser, ser pont cap a altres àrees del coneixement com la ciència o l’art de la sanació des de la perspectiva energètica, que submergit està encara en la nostra societat i reclama un lloc i un canvi de mentalitat que permeti recuperar el nostre lloc i la nostra sanitat.

Una multitud de veus, entre elles la del Dofí, em dibuixen i escriuen. Treballo amb i per l’Aigua. Visc accions on se’m sent parlar en veu d’un altre, ho faig en tallers participatius a porta tancada, en videos i textes que distribuieixo a les xarxes. Estudio els codis vobratoris, les arrels de l’imatge, en un tractat sobre el color i la geometria encara inèdit. Em moc dins de varies families humanes i d’altres que ressonen amb elles, entre diversos llenguatges. Cruïlles que em deixen prenyada de fruits que espero serveixin però que a voltes se senten orfes, doncs no encaixo en una etiqueta que defineixi el que m’ocupa ara… artista? canalitzadora? sanadora? escriptora? poeta? xamana? visionària? artesana? curadora? actora? … quasi ho tinc, potser sóc curatriu, o curactriu.. una corresponsal de la matriu!

abans :  

La llum i l’ombra han estat els extrems d’un camí que porta al ser a la dualitat. Els he representat en diversitat d’espais, emprant el meu cos i els objects quotidians, per tal d’estudiar i assenyalar còm percibim allò que veiem cada dia sota els raigs de llum dirigida intencionalment. He situat estratègicament els objectes en l’espai buit que ocupa l’espectador, al centre d’una narració que es va creant amb la seva observació, unint els fragments en un tot i assaborint l’encontre casual dels fets que se li presenten al davant. Aquests l’induïen a crear formes que, de fet, rauen al propi inconscient. M’he adressat a l’imaginari col.lectiu per tal de poder-lo canviar fent-lo emergir, per assenyalar el que ja no ens serveix i posar lletra a les questions que l’individu es fa sobre la seva indentitat i el seu lloc en la societat i els seus espais viscuts.

La pràctica solitària al meu estudi en contrast amb les negociacions interessades en territori col.lectiu, han afavorit més o menys la meva productivitat, o el meu lloc al mercat, però sobretot han frenat l’assoliment del meu missatge sobre el caràcter efímer de l’art. La distància insalvable entre els espais expositius i els públics m’han fet desconfiar sovint dels contextes que he conreat, i tot plegat m’ha portat a un temps de silenci per prendre distància del que porto fet fins ara.

Hi ha una frase que crema als meus dits i que vaig pronunciar massa d’hora, per la qual cosa va ser menystinguda, per por a no caure en una branca morta de l’arbre reconegut de l’art en majúscula. L’art visual té un potencial sanador, els artistes som agents creadors de visió, d’eines per a la nostra re-codificació, sense les quals no hi ha autèntica creació -mare de la sanació- en cap àmbit humà. Alguns ho coneixen i practiquen però encara no són la majoria. Sempre he cregut en aquest enunciat que ara reprenc amb coneixement de causa, doncs estic experimentant en mi, i en els que s’acosten als meus tallers, la funcionalitat intrínseca de la pràctica artística. En un moment en que sembla tot perdut, en que la nostra civilització es mira el melic, mentre la barca humana s’enfonsa sota els dictàmens d’un mercat que ignora l’intercanvi preciós que suposa posar en mans de l’espectador les eines que el poden dur a fer-se visible, i participar activament per un món millor:

crec en el poder sanador de l’art i en la invisibilitat d’aquells actes que més compten en la vida.